Jueves, 6 de agosto

Esta vez había una barca más, y fuimos el grupo completo por la mañana. Encontramos una pareja de ballenas en pleno ritual de apareamiento: con grandes saltos fuera del agua y constante golpeteo con las aletas en la superficie, tanto con las pectorales como con la caudal. Un segundo macho acechaba cerca pero, cuando se acercó demasiado, el primero lo alejó sin miramientos. En estas circunstancias, era más complicado acercarse a ellas, pero fue un espectáculo digno de admiración.

En pareja
En pareja

En dos o tres ocasiones, conseguimos completar la maniobra y, una de ellas fue cuando más conseguí acercarme en toda la semana. La imagen anterior es el resultado.

Saltando
Saltando (Autor: Javier Romero Abreu, detalle de imagen extraída de video)

En esta ocasión, comimos pollo con verduras y un bizcocho de fresa. Por la tarde, fuimos de paseo a la "gruta sanguinaria", donde en el pasado los guerreros de estas islas asesinaban y devoraban a sus víctimas, principalmente niños, arrojándolos primero desde los agujeros en su cúpula.

Ma'arat, la cueva sanguinaria
Ma'arat, la cueva sanguinaria

Posteriormente, visitamos el Rurutu Village, hotel compuesto de bungalows y abandonado hacía unos 3 años y ¡donde inicialmente nos habían hecho la reserva! Más adelante, encontramos el aeropuerto y llegamos más allá hasta casi el pueblo, acompañados casi todo el tiempo por un par de perros, hasta que empezó a llover y tuvimos que poner pies en polvorosa para volver.

Cenamos ensalada de zanahoria y filetes de pescado, Mahi-mahi, en salsa, muy ricos, y, de postre, plátano en leche de coco. Toda esa noche la pasó diluviando.

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