Domingo, 18 de agosto

Volamos a Salt Lake City con Delta Airlines, con breve escala en Atlanta. A la llegada, recogemos el coche de alquiler. La chica que nos atiende se disculpa por el tamaño del coche: un Pontiac automático y nos pregunta si, de verdad, no queremos uno mayor (y no parece que lo haga por negocio). Es la primera vez que conduzco un coche automático, pero es fácil gracias a las indicaciones de JP. Básicamente tiene una palanca con posiciones de Parada (P), Avance (A), Punto Muerto (N), Retroceso (R) y limitación de marcha (por ejemplo 1, 2, 3). No hay pedal de embrague. En parada está en P y sólo se puede meter la llave en esa posiciñon. Para arrancar, se pone en N y se gira la llave. Luego se pone en A o R y se acelera para moverse. Para frenar, se pisa el freno. No se cala, y no hace falta frenar para no ir hacia atrás en una cuesta. Y luego basta con acelerar para reemprender la marcha. Demasiado fácil. Es más fácil acostumbrarse a onducir en automático de lo que cuesta acostumbrarse al manual a la vuelta.

Ruta Salt Lake City Yellowstone Grant Teton Las Vegas Grand Canyon San Francisco Monterrey Bay Muir Woods
Ruta seguida en el viaje (vuelos en amarillo, por tierra en verde)

Nos hospedamos en el Hotel Marriott, que está en el Downtown (el Centro). En esta ciudad, el centro es sumamente tranquilo, se puede decir que demasiado. Las calles son anchísimas, y aún no estoy hecho a circular por ellas: me paro innecesariamente en los giros a la derecha y no me decido a hacer giros en U, por lo que doy bastantes vueltas hasta llegar al hotel.

Salimos a cenar y dar un paseo. Las calles están casi desiertas, pero no se siente inseguridad. No nos decidimos a entrar en ningún restaurante y cuando vamos a hacerlo en uno, vemos que ya ha echado el cierre. Finalmente, decidimos regresar al hotel a cenar. Tanto la habitación como la cena y el desayuno son bastante buenos. Nunca imaginamos el cambio a peor en el hotel por una antipática recepcionista que encontraríamos días más tarde.

En la agencia, De Viaje, nos habían proporcionado unos vouchers por un nuevo sistema basado en facsímil, pero la mayoría de los sitios no está aún familiarizada con él y el único respaldo físico que tiene el cliente es una fotocopia que no inspira mucha confianza. Esta primera noche, en recepción aceptan el sistema a falta de confirmación. Como el día siguiente es lunes, no tenemos problema y partimos sin dilación.

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