1 de diciembre

Partimos en coche hacia el sur, desde nuestro hotel, que se encuentra a su vez, unos kilómetros al sur de la capital de la isla, San Miguel, y nos encontramos varios parques donde cobran entrada. Decidimos visitar el segundo, viendo el faro, desde el que se puede ver la laguna a un lado de la playa y al otro el mar. El viento sopla fuerte. Vemos también una construcción maya: el caracol, un artilugio que, cuando se acercaba un huracán, producía un fuerte sonido que prevenía a los habitantes para que buscasen refugio, gracias a una especie de caracol de piedra que captaba el viento y emitía dicho sonido de aviso.

El faro
El faro

También nos llevan en barcaza por la laguna, para enseñarnos las chocolateras, unas aves semejantes a espátulas, que abundan en la laguna, junto con algún caimán, como el de la foto. También sirve la laguna, salobre, de zona de cría de muchos alevines que luego crecen en el arrecife mar adentro. De ahi la extraordinaria riqueza de la zona, según nos contaron.

El caimán
El caimán

Y después de ver el caimán, nos invitan a darnos un paseo chapoteando por la laguna, y allá que vamos todos, con un ojo en la espalda, pero disimulando. Lo más peligroso: algún objeto cortante como el que hace una profunda herida en el pie desnudo de un americano que, quizás, no quería perder la sandalia si le arrancaba un caimán media pierna de un bocado. Después nos llevan a una torreta de vigilancia y una pasarela desde donde llaman a silbidos a varios caimanes. Parece ser que en el pasado los alimentaban, y silbaban para avisarles de la hora del almuerzo, y los pobres bichos aún seguían acudiendo a la llamada.

Los compis
Los compis

Continuamos la marcha recorriendo el sur y este de la isla, parando a comer en un chiringuito perdido en lo más recóndito de la isla, donde la carretera transversal la atraviesa. Es un sitio salvaje, con algún surfero y un pizote por mascota. La comida, sabrosa. Terminamos la gira en San Miguel, tomando un café en un local nuevecito y lleno de tartas de lo más apetitosas, que no nos resistimos a probar.

Un servidor
Un servidor

La vuelta consiste en un vuelo a Cozumel el día 2 a mediodía, con llegada final a Madrid el 3 a las 10 de la mañana.

Si quieres ver las fotos submarinas que tomé, puedes ver algunas en mi página de fotosub .

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