El domingo por la mañana abandonamos el barco para tomar el vuelo de vuelta a Papeete, donde llegamos sin problemas. Por la tarde contratamos un tour en 4x4 por la isla, que nos adentró algo en su interior. Nos mostraron, por ejemplo, unos árboles que, golpeados, retumbaban con un sonido profundo que, en la antigüedad, servía para comunicarse a grandes distancias.

Árbol tambor
Otra atracción de la ruta era esta cascada, de bastante altura, con caída en una laguna donde algunos decidieron darse un baño.

Cascada
Junto a la cascada, nos mostraron otro árbol, el hibisco salvaje, de múltiples usos (madera para canoas, fabricación de cuerdas, vestidos y adornos con "tapa", su corteza, etc.)

Hibisco salvaje
El día terminó con una breve estancia en el hotel antes de partir a medianoche hacia el aeropuerto para el vuelo de vuelta, con escala en Los Ángeles.
| pág. 15 |